Anubis

miércoles, 18 de abril de 2007

$>Sangrienta Omaha (L4it3r)

Son las cuatro cincuenta de la madrugada del 6 de junio de 1944, me dirijo a Francia cruzando el canal que separa Inglaterra de Francia para luchar contra la Alemania nazi y por la libertad. Estoy en la 29ª división de infantería, aún no hemos entrado en acción y tengo unas ganas tremendas de luchar. La playa se ha dividido en varias zonas, Utah y Omaha donde desembarcaremos los Americanos; Gold y Sword donde desembarcaran los Ingleses y Juno donde desembarcaran los Canadienses. Mi destino es omaha, deberíamos haber atacado ayer, 5 de Junio, pero el mar estaba demasiado agitado para desembarcar y decidieron retrasar 1 día para poder hacerlo en las mejores condiciones posibles. Tenemos marea baja, para evitar las belgian gates que son unas estacas enormes clavadas en la arena que destrozarían los anfibios con los que ahora mismo avanzamos si atacáramos con marea alta. Aun así, el mar sigue estando agitado y los vómitos de mis compañeros ensucian el suelo del anfibio PA30-11, hace mucho frío y unas inmensas nubes pueblan el cielo, pero eso ahora es lo de menos. En cada anfibio hay 20 soldados y atacaremos en oleadas de 10 anfibios, eso quiere decir que desembarcaremos de 200 en 200.

Casi todos los soldados son de mi edad, rondan los 20 años, yo tengo 18 y soy uno de los más jóvenes, la verdad es que creo que algunos aun son niños y no saben dónde están exactamente. He entablado amistad con Edward que esta en primera línea del anfibio, todos sabemos que no es la mejor posición pero no pudo elegir; Mike que esta detrás de mí rezando y finalmente Walter que esta a mi izquierda. El miedo se puede oler, se escuchan las ultimas instrucciones. Las nubes han hecho que los bombarderos fallaran el blanco de las defensas alemanas y eso hace que no encontremos delante de unas intactas baterías. Estamos apunto de desembarcar en la playa, estoy muy nervioso, he revisado mi equipo varias veces y tengo mi fusil (envuelto con un plástico para que no le entre arena) cogido con fuerza, como si de él dependiera mi vida. Se disponen a abrir la compuerta.

La trampilla cae sobre el agua salpicando y al mismo tiempo los Alemanes abren fuego contra nosotros, todo pasa en cuestión de segundos, pero puedo ver como Edward recibe una bala de una de las Mg42 (ametralladora) en la cabeza que hace saltar el casco hacia arriba, los soldados se asustan y retroceden al mismo tiempo que caen a causa de los disparos. Siguiendo las instrucciones salto por la borda, la mochila pesa demasiado, me estoy ahogando y me veo obligado a dejarla en el agua al igual que mi fusil. Consigo salir a la superficie y me escondo en uno de los numerosos obstáculos que había en la playa conocidos como czech hedgehogs que son vigas de acero cruzadas y soldadas para entorpecer el avance de tanques y otros vehículos, contemplo la playa y me doy cuenta de que con marea baja, son muchos los metros que hay que correr asta salir de aquí, hay diferentes obstáculos como los czech hedgehogs, las belgian gates, marañas de rollo de espino, minas y barreras antitanques.

Mike no ha salido del agua, posiblemente se haya ahogado, ahora solo quedamos Walter y yo entre los demás soldados. Walter dice que coja un fusil y siguiendo sus ordenes se lo cojo a un cadáver que yace en el suelo, avanzamos entre muertos, restos de soldados y explosiones cubriéndonos de las ametralladoras con los obstáculos de la playa. Justo antes de llegar a un obstáculo una bala roza mi cabeza, he podido oír su zumbido y lo que antes era miedo ahora es pánico. Cubriéndome con un czech hedgehog abro fuego apuntando al búnker en el cual se encuentran las ametralladoras, el pánico me puede y ahora grito al mismo tiempo que disparo a chavales de mi edad. ¿Pero que puedo hacer? Ellos o yo. La sangre de mis compañeros tiñe la arena y la orilla, los gritos de auxilio se extienden por la playa, me siento un peón, no quiero estar aquí, no quiero morir.

Walter me para, dice que es una tontería seguir gastando munición y decidimos seguir las instrucciones de avanzar, él empieza a correr primero y yo le sigo. Una ráfaga de ametralladora cae sobre walter fulminándolo y su sangre me salpica pero no me paro para nada, solo avanzo, avanzo hacia la muerte. Sin saber como he volado por los aires, no creo que sea nada bueno, al caer al suelo violentamente veo que me falta una pierna, me arrastro asta el obstáculo más cercano y una vez allí intento hacerme un torniquete. Pero es imposible hay demasiada sangre y ni siquiera sé si es mía. Ahora que sé que voy a morir observo los restos de mis compañeros que se esparcen por toda la playa y la orilla. Veo un médico que intenta tranquilizar a un soldado diciéndole que volverá a casa y que la herida no es grabe intento llamarlo, pero es imposible los ruidos de las balas rebotando contra los obstáculos y los gritos de los soldados hacen que sea imposible que me oiga. Ahora es mi sangre la que tiñe la playa, no puedo contener las lagrimas al saber que volveré a casa en un ataúd.

Nueve horas mas tarde, las ametralladoras seguirían disparando, a los jóvenes Estadounidenses pero al anochecer serian los ellos quienes definitivamente tomaran el control de la playa en la que morirían 6.000 estadounidenses y otros 15.000 serian heridos, fue la playa en la que se derramó más sangre y por eso se bautizó con el nombre de Sangrienta omaha.

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Tags: omaha sangrienta WWII

Publicado por lait3r @ 18:31 | 0 Comentarios | Enviar